la procesionaria del pino, un peligro para tu mascota

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LA PROCESIONARIA DEL PINO.

Cada primavera, de forma cíclica todos los años, llega la temporada de alerta por las procesionarias, tambiénLa-procesionaria-del-pino conocidas como “gusanos del pino”.  Se debe tener especial cuidado si sales al campo o al monte con tu mascota en esta época, ya que con frecuencia la curiosidad de los animales les lleva a olisquear, chupar o tragar una de estas orugas, creándose una situación de riesgo que suele necesitar atención veterinaria urgente lo antes posible.

Bolsa-procesionaria-del-pino¿Qué son las procesionarias?

Son orugas que se alimentan de las hojas de los pinos durante todo el año, no sólo en primavera cuando las vemos. Durante el invierno son de muy pequeño tamaño y viven en bolsas de hilos de seda muy finos orientadas hacia el sol en las ramas de los pinos, resistiendo temperaturas de hasta -10ºC. Según van creciendo los nidos también van aumentando de tamaño al tener más hebras de seda. En cada nido pueden haber hasta 200 orugas, que mudarán la piel 4 veces hasta que están listas para bajar del árbol todas juntas en procesión y enterrarse en el suelo para convertirse en mariposas.

El momento en el que bajan del árbol es el más crucial y peligroso, puesto que es cuando perros, gatos y demás mascotas se acercan a ellas. Esta mudanza del árbol al suelo dura unas 4 semanas aproximadamente, y la alerta suele permanecer hasta finales de Abril.

Las orugas bajan de los pinos en filas ordenadas guiadas por una hembra que va siempre a la cabeza, y resulta muy curioso el hecho de que si esta primera oruga se pierde o es eliminada, la fila entera se desorienta. Por precaución, no se deben tocar estas orugas ni intentar matarlas, ya que al sentirse amenazadas desprenden unos pelos urticantes que con el viento se pueden clavar en la piel.

¿Qué es lo que provocan?

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Estos animales tienen unos pelos con forma de arpón minúsculo que provocan una reacción alérgica intensa cuando se clavan, produciendo ardor, picores, inflamación y necrosis en las zonas afectadas que podría llegar a ser mortal.

Dependiendo de cuánto contacto haya tenido el animal con la procesionaria, los síntomas varían desde una o varias ampollas superficiales si sólo la ha olido o se ha clavado algún pelo hasta obstrucción de las vías aéreas e inflamación de la garganta que impiden al animal respirar si se la ha metido en la boca, impidiéndole respirar y poniendo en riesgo su vida. Muchas de estas llagas y úlceras por contacto con la procesionaria acabarán necrosándose y nuestra mascota podría perder esa parte de la lengua o los labios.

Es muy importante llevar a tu mascota al veterinario si crees que ha podido chupar o morder una de estas orugas para actuar rápidamente, dándole el tratamiento que necesita.

Artículo escrito por Esperanza Bermejo.

Si quieres más información sobre el tema, visítanos en C/ Teniente Pérez Redondo Nº 9, donde te atenderemos encantados.

Tlf: 968 96 01 85

Urgencias: 636 89 58 37

Nuestra misión: ayudar a tu mascota a tener una vida más saludable.

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